El mes pasado compartimos un hito importante para nuestra compañía: la confirmación de que nuestra planta en Uruguay opera con energía 100% renovable. Ese avance no solo marcó un logro ambiental significativo, sino que también reforzó nuestro compromiso con una producción más responsable y eficiente. Hoy, continuando esa línea editorial y nuestra campaña “Pensá en verde”, damos un paso más para explicar por qué el film stretch coreless —sin cono— es una de las soluciones más valiosas para quienes buscan integrar prácticas sustentables reales en su cadena de embalaje.
A veces, la sustentabilidad se percibe únicamente como una cuestión de materiales o certificaciones. Sin embargo, en la práctica diaria de la industria logística, ser sustentable implica observar el ciclo completo: desde la energía que se utiliza para producir un envase o insumo, hasta los residuos que genera su aplicación. En ese sentido, el film stretch coreless es una pieza clave porque impacta directamente en un punto crítico: la reducción de residuos sólidos.
Menos residuos, más eficiencia operativa.
El film stretch tradicional utiliza un cono de cartón interno diseñado para sostener y facilitar el uso del rollo. Aunque cumple su función, ese cono se transforma en un residuo inmediato tras el consumo del film. Y cuando hablamos de operaciones de embalaje de mediana y gran escala, estos residuos se multiplican rápidamente. Gestión, traslado, almacenamiento temporal, separación, disposición final: cada etapa implica tiempo, espacio y costos.
Ahí es donde el sistema coreless muestra su mayor fortaleza. Al eliminar completamente el cono, no solo se evita generar ese residuo, sino que también se optimiza el uso del producto desde el primer metro hasta el último. Lo que antes era un desecho inevitable hoy se convierte directamente en eficiencia ambiental y económica.
Para las empresas que están revisando sus políticas de sostenibilidad, el cambio hacia coreless representa una acción inmediata, concreta y fácil de implementar.
Comodidad y seguridad en la aplicación
Además del beneficio ambiental, el film stretch coreless ofrece una experiencia de uso más cómoda. Al no tener cono, el rollo es más liviano, más fácil de manipular y reduce la fatiga del operario. También disminuye riesgos asociados al deslizamiento o mala sujeción del cartón húmedo o deteriorado.
Esto se traduce en un valor adicional: más ergonomía y más seguridad laboral, elementos que forman parte del enfoque integral de sustentabilidad que promovemos.
Sustentabilidad como política, no como slogan
En un mercado donde proliferan mensajes “verdes” sin respaldo técnico, nuestra estrategia es clara: demostrar con hechos. Primero, con la producción mediante energía 100% renovable.
Ahora, con una campaña omnicanal que destaca productos que permiten a nuestros clientes mejorar su propia huella ambiental.
El film stretch coreless no es una tendencia ni un accesorio; es una evolución lógica para cualquier empresa que quiera reducir costos ocultos, simplificar su gestión de residuos y fortalecer sus políticas ESG.
Un pequeño cambio que genera un impacto grande
Pasar a coreless no requiere modificaciones en la operación, no necesita maquinaria especial y no implica costos adicionales. Por el contrario, reduce gastos en residuos, limpia el flujo de trabajo y suma un diferencial ambiental inmediato.
En un contexto donde consumidores, clientes y cadenas logísticas exigen procesos más responsables, este tipo de soluciones se vuelven esenciales.
En Urflex, trabajamos para que cada parte de nuestro proceso —desde la energía que utilizamos hasta el diseño de cada producto— construya un futuro más eficiente y consciente. Y el film stretch coreless es, sin dudas, uno de los pasos más claros en ese camino.